FOTOS DE TRAVESTIS Y TRANSEXUALES - HOMBRES DESNUDOS - FOTOS GAYS
Galerias de Travestis Relatos eróticos Gay Webcams TRANS en directo Web´s recomendadas
Las mejores fotos de travestis y transexuales Videos pornos de travestis Travestis y Transexuales con enormes penes Fotos de Travestis que te harán gozar muchísimo
Las mejores fotos de travestis y transexuales

Contenidos exclusivos para que disfrutes con lo mejor, travestis hermosos, trans en infinitas posturas, los travestis mejor dotados posando en poses muy calientes y masturbandose para ponerte cardiaco.! Penes gordos y bien erectos a punto de estallar. Sexo entre transexuales que "entienden" y gozan siendo fotografiados follando o exhibiendo sus cuerpos esculturales. Travestis y transexuales en plena forma!


CAMBIO DE SEXO
Cuando llegó la noche, mi hermano me llamó por teléfono, y me indicó que no comenzara a vestirme hasta que él llegase. Por lo que lo esperé en mi habitación modelando alguna de la ropa que tenía disponible.
Pero apenas él llegó me quedé desnudo, esperando que escogiera la ropa que me pondría esa noche. Al entrar a mi habitación me preguntó si me había bañado, le dije que no y de inmediato me tomó por el brazo y me condujo a la ducha, él mismo me enjabonó y tras sacarme el jabón se dedicó a secarme, diciéndome, que lo estaba haciendo para estar bien seguro de que todo quedase bien, en ciertos momentos sentí sus dedos rozándome internamente mis nalgas, pero cuando protesté, volvió a darme la misma explicación, que a mi me bastó en ese momento. Luego del baño, y de secarme Fermín nuevamente me ayudó a vestir.
Pero cada vez que me rozaba las nalgas, sentía una especie de sabroso escalofrío por todo mi cuerpo, al terminar de maquillarme y peinarme, buscó uno de los perfumes de nuestra madre, y lo puso en todo mi cuerpo.
Esa noche aparte de pasear en su auto, nos bajamos y caminamos hasta uno de los café, en el que se encontraban algunos de sus amigos, yo me limitaba ha sonreír sin decir palabra, Fermín se encontraba a mi lado, tomándome de las manos, y ocasionalmente, me decía alguna tontería al oído. Cosas como, fíjate como te mira ese chico, de seguro si lo dejas te come el culito. Yo no hacía otra cosa que sonreírme, pero no dejaba de pensar en lo que mi hermano me estaba diciendo. Además también me dijo, es más sino fuera por que se que eres mi hermano, yo también te lo comería. El escucharlo decir eso, me preocupó algo, pero con lo echador de bromas que era mi hermano, no lo tomé en serio.
En cierto momento me dieron ganas de ir al baño, para orinar. Fermín me indicó donde era el baño de las damas y me recordó que debía orinar sentado. Pero antes de marcharme al baño me pidió que caminase de la manera más provocativa que pudiera, que solo era para que su novia, a la que yo no había visto, se enterase que él andaba con una buena hembra. Esas palabras como que me hicieron sentir bien orgulloso, y procuré complacer del todo a mi hermano. Al regresar a la mesa, los comentarios sobre mis nalgas, fueron varios.
Esa noche llegamos temprano a casa, pero antes de quitarme la ropa, mi hermano me indicó que al día siguiente saldríamos a bailar, y que en algún momento me besaría frente a sus amigos, que me lo decía para que no me agarrase de sorpresa, y por que sería bueno que lo practicásemos un poco, para que todo saliera bien.
Fermín debe conocerme más que bien, ya que antes de que yo le dijera que no, me pagó y además me dio un pequeño aumento. Por lo que sin reproche alguno de mi parte nos pusimos a bailar. Me tomó entre sus fuertes brazos, y por un buen rato me fue conduciendo, hasta que agarré el paso, o mejor dicho hasta que dejé que me guiase. En esos momentos sin decir nada, me ha plantado un beso en la boca, me sentí de lo mejor, bueno pensaba que le estaba haciendo un favor ha mi hermano mayor, y que no tenía nada de malo eso. Después de eso como la noche anterior, me desnudé frente a él, pero me pidió que me quedase con las pantys y el sostén puestos. Se me acercó y nuevamente me dio otro beso, que me dejó confundido.
Al día siguiente, ya ha la hora de cambiarme de ropa recibí una llamada de nuestra madre, me dijo que pasaría el resto del fin de semana en casa de una amiga. La verdad es que se fue con su novio para un hotel en la playa, pero sí ella es feliz diciendo eso, para que le voy ha dañar su salida diciéndole que era una mentira.
Cuando llegó Fermín y se lo conté, me dijo que mejor así. A medida que mi hermano me vestía, volví a sentir ese escalofrío cada vez que me tocaba las nalgas. Esa noche me puso una mini, pero que mini, y tras perfumarme, salimos a bailar. En el camino me entregó el pago, y me comentó que si él quedaba satisfecho me daría algo más de dinero. Por lo que decidí, que en todo momento que se sintiera bien conmigo. Al llegar al club donde se reunía con sus amigos pidió un par de tragos fuertes, uno para él y el otro para mí.
Al rato nos pusimos a bailar, y a diferencia de el ensayo en casa, sentí casi de inmediato su caliente verga contra mi cuerpo, sus manos acariciaban casi todo, sin vergüenza alguna de su parte, sentía en ocasiones que prácticamente mis nalgas se encontraban al aire, ante la vista de sus amigos, al tiempo que me besaba, pero ha diferencia de cómo lo había estado haciendo en la casa, introducía su lengua dentro de mi boca, cosa que en esos momentos me agradó. Ya de regreso a la mesa, la bebida me había comenzado afectar algo, Fermín me tocaba y besaba frente a sus amigos como si yo fuera una cualquiera. Metía una de sus manos bajo mi falda, y descaradamente me tocaba los muslos y parte de mis nalgas. Así pasamos casi toda la noche, hasta que cuando nos fuimos a marchar, ya estando en su auto, me preguntó sacando un billete, ¿te lo quieres ganar? Yo sin pensarlo dije que si, y de inmediato se ha sacado su verga, y me dijo, has que me lo mamas, no mejor aún me lo mamas de verdad que si alguien se acerca al auto te vea. Tras decir eso me entregó el billete, y yo acerqué mi boca a su miembro.
Al principio sencillamente le pegué los labios, pero de momento lo escuché decir mételo que hay vienen los chicos. Sin pensarlo mucho lo coloqué dentro de mi boca, y comencé a chupárselo, a los pocos segundos escuché las voces de sus amigos. Que le pedían que no fuera malo y que compartiera como buen tipo. Mi hermano prendió el auto y nos marchamos. Al estar ya algo retirado del club, me dijo que dejase de mamárselo. Yo le obedecí, pero también me pidió que me recostase a su lado, el resto del camino con su mano me fue acariciando las nalgas sin que yo me opusiera para nada. Al llegar a casa, apenas pasamos la puerta, me volvió a dar otro sabroso beso, yo no sabía que hacer, ya que eso me estaba gustando. Sus manos continuaron acariciándome, mientras me conducía a su habitación.
En la que sin perder mucho tiempo, me montó sobre su cama, me bajó los pantys, y sencillamente después de ponerme una crema me penetró. Fermín comenzó a meter y sacar su verga de mi culito, de una manera que jamás yo lo hubiera sospechado. Era algo divino, sus manos me tocaban todo el cuerpo, su boca me mordisqueaba la nuca y mis orejas. Haciéndome sentir una dicha infinita, el que fuera mi hermano mayor en nada me mortificaba, el que me estuviera dando por el culo y tratándome como si fuera una mujer, menos. Desde esos momentos me comenzó ha llamar Lola, como la de la canción. Y yo a sentirme como una reina, hasta que apretándome fuertemente contra su cuerpo debió venirse dentro de mi culo.
La noche la pasamos abrazados en su cama, yo vestidita de nena, y el clavado a mi culo. Desde entonces, nuestra relación cambió, sencillamente me convertí en su amante. Luego me enteré que seguía saliendo con su novia, pero que se desquitaba conmigo la mayoría de las noches. Durante el día yo era yo, pero en la mayoría de las noches me convertía en Lola. Hasta que él se fue ha estudiar a otra ciudad. La costumbre que mi hermano me enseñó traté de dejarla, pero fue inútil. Al poco tiempo comencé a salir con alguno de sus amigos, los que al parecer no le molestaba que yo fuera un chico que le gustaba vestirse de mujer y que le dieran por el culo. Durante un tiempo no pasó nada del otro mundo, hasta que en las primeras vacaciones de Fermín, una vez que me arreglé para salir con él me dejó plantado. Por lo que me fui de farra con varios chicos. Como ya era costumbre vestidito de nena, nos fuimos a la casa de uno de los amigos de mi hermano ha ver películas porno y beber.
Lo que yo no sabía era que mi amante de turno había invitado a otros tres de sus amigos. Cuando ellos llegaron me encontraba mamándole la verga ha Eduardo, pero al verme en tal situación, sin decirme nada uno de los recién llegados, levantó mi falda, dejó mis nalgas al aire y apenas bajándome un poco las pantys me ha introducido su caliente verga, por mi culito. Así que cuando ellos dos terminaron, fui al baño y regresé tras asearme nada más con las pantys y el sostén puesto, para atender a los otros dos. Pero en lugar de mamar y que me dieran por detrás, los dos me lo han metido, pero uno primero y el otro después. Esa noche me han dado verga hasta más no poder, aparte de que terminé por volvérsela a mamar a los cuatro, mientras miraban otra película porno y nos dábamos otros tragos.
Cuando regresé ha casa, en la madrugada, me he llevado la sorpresa de mi vida, la que abrió la puerta cuando estaba metiendo la llave era mi madre. Al verme se quedó callada por unos segundos, quería que la tierra se abriese y me tragase. No sabía que hacer hasta que ella me agarró suavemente con una de sus manos y sin decir palabra me condujo hasta la sala. Nos sentamos, y tomando mis manos como si fuéramos dos viejas amigas me dijo. Cuando tu hermano me dijo que estabas actuando de manera extraña, no lo creí, pero ahora que te veo nada más te quiero decir que siempre quise tener una hija. Después de eso me dio un fuerte abrazo, en los momentos actuales me encuentro en tratamiento a base de hormonas, ya mis senos se han ido desarrollando, mi vello facial, más parece una fina pelusa, mis caderas están tomando su mejor forma.